sábado, 9 de septiembre de 2006

Ante la inmigración, cooperación internacional

Archivo rescatado del antiguo blog de JS Abanilla

En estos últimos meses se ha podido venir observando la cantidad de tiempo que se ha dedicado en los medios de comunicación al problema de la inmigración. La inmigración no es que sea mala ni algo de lo que avergonzarse. La inmigración es un fenómeno social que sobre todo viene motivado por las diferencias socioeconómicas de los países, y cuando la situación en uno es tan mala como para verse obligado a irse de su país en busca de un futuro y una vida mejor, es cuando esa persona "crea un problema al país al que va". El ponerlo esto entre comillas no es casual. Y es que esa persona puede llegar a ese nuevo país de diversas formas. Lo ideal es que llegue con un contrato laboral debajo del brazo, tal como hacían los propios españoles cuando iban a Francia o Alemania, (los padres y abuelos de esos que ahora abominan de los subsaharianos que vienen en pateras y cayucos a las Islas Canarias). Pero eso no siempre es así, y lo normal es que vengan en avión desde sudamérica con un visado de turista para tres meses (después de haber hipotecado a sus familiares con las mafias que le pagaron el viaje), y luego pasen a la clandestinidad, a trabajar para pagar el dinero prestado, o bien tras estar ahorrando varios años, se gasten un dineral en las costas africanas en un mal cayuco que luego hace aguas y sin comida, terminen muriendo y tirados por la borda por sus compañeros de viaje para aligerarse de peso, y acaban por ser pasto de los peces. Y ante ese drama humano que hay en el mundo, hay gentes en España, en el PP, que usan los inmigrantes como arma política arrojadiza, para ver quien tiene más o menos razón.

Pero la solución no es poner la verja de Ceuta y Melilla más alta para que no puedan pasar. Se puede poner, se debe poner, pero no podemos ni debemos limitarnos a eso. Porque España ha pasado de ser un país de emigrantes, a ser un país que recibe inmigrantes, porque lo queramos o no, hemos avanzado social y económicamente, y mientras aquí vivimos más o menos bien acomodados, unos kilómetros más abajo se mueren de hambre y de sed, y eso como seres humanos debemos ver que no es justo. Porque como país desarrollado, no podemos permitirnos el presentarnos como una sociedad avanzada cuando ahí al lado tanta gente muere todos los días. Sin embargo en el PP no ven a las personas que hay bajo los inmigrantes, sólo ven problemas. Igual eso es lo que entienden ellos por espíritu cristiano y por ayudar al hermano.

Nosotros en España debemos de trabajar en Europa para acabar con las mafias que engañan a esos inmigrantes diciéndoles que aquí hay mucho dinero y muchas oportunidades, porque aunque parezca cierto comparado con la referencia que tienen de sus vidas allí, no es tan facil venir aquí. Nosotros hemos de dar gracias de haber nacido en un país libre, donde hay democracia, donde se puede prosperar, pero esa suerte no la han tenido esas otras personas, y nosotros hemos de entender que los inmigrantes no son sólo potenciales delincuentes y un problema, sino seres humanos que hacen un gran viaje en busca de una vida mejor, pero lo que encuentran no es ese paraíso prometido, sino desprecio y persecución. Pero el problema como todo está en la raíz, en acabar con esas mafias que se están forrando allí a su costa y que les dicen que ellos "sólo tienen que llegar a Canarias y luego el Gobierno Español les pone un avión que les lleva a la península". Y esto, aunque es cierto, no es así, pues dicho viaje se realiza porque ya en Canarias no dan a basto con tanto inmigrante y hay que repartirlos. En el PP tienen miedo porque una vez en la península se quedan sueltos, pero no es así, reciben una orden de expulsión, y queda claro que quien la recibe, tarde o temprano, abandona España.

Desde el PP insisten en que con la regularización hecha por Zapatero a unos 600.000 inmigrantes que estaban en España de forma ilegal se ha provocado un "efecto llamada", y que el problema se le ha ido de las manos. Es cierto que en este mes de Agosto se han recibido más inmigrantes que en todo el resto del año, y muchos más que los años anteriores. Pero como todo en la vida, todo es problema de la desinformación que algunos/as tienen. Y es que cuando Zapatero llegó a la Moncloa, se calculaba que en España habían unos 800.000 inmigrantes. Que aunque inmigrantes, no dejaban de ser personas, seres humanos, que habían tenido que abandonar su país, su familia, su entorno, y lanzarse a la aventura a un país extraño, para buscarse la vida. Pero es que estas eran personas que realmente estaban trabajando en España. Y lo que se hizo fue abrir un proceso mediante el cual, fuese el empresario y el trabajador -ilegal-, a regularizar su situación, y el empresario mostrase un contrato de trabajo con esa persona. A partir de ese momento, esa persona que estaba ilegal, y cobraba en negro, y no cotizaba, pero sí que consumía recursos de la sanidad pública -de todos-, pasase a cotizar y gastar en sanidad de lo que él mismo cotizaba por su propio trabajo. Al mismo tiempo, teniendo ya los papeles, podía viajar libremente de vuelta a su país a ver a su familia, algo que siendo ilegal era imposible. Como decía, en 2004 había en España unos 800.000 inmigrantes, que evidentemente no llegaron en un día, sino a lo largo de ocho largos años de gobierno de José María Aznar López en que hubo hasta tres leyes diferentes de inmigración, pero eso se ve que es tener las cosas claras.

La realidad es que hasta hace unos años los inmigrantes subsaharianos venían principalmente en pateras desde el norte de Marruecos, y esto era así porque esta zona no estaba correctamente vigilada, y porque de todos eran conocidas las "grandes relaciones" que tenía Aznar con el monarca alahui Mohamed VI, con lo que no había ningún tipo de control y se dejaba vía libre. Pero ahora hay un Gobierno en la Moncloa mucho más serio que todo eso, y lo primero que se hizo fue hablar con Marruecos, y progresivamente con todos los dirigentes de los países de la zona. Se han firmado convenios de repatriación con países con los que hasta ahora no teniamos ese convenio, como lo ha sido esta misma semana el hecho con Senegal. Y ahora se vigilarán las costas y se impedirá dentro de lo posible que salgan tantos cayucos. Evidentemente las contrapartidas serán las ayudas en materia de Cooperación Internacional, que sin duda, es quizás de lo que más orgullosos podemos estar, pues estando en el 0,3%, Aznar lo bajó hasta el 0,2%, y en dos años ya está en el 0,5% y para los próximos años se subirá al tan famoso 0,7% del PIB.

Y es que no hay tal "efecto llamada". La única llamada que se hace es la que realiza el inmigrante que llega a tierra y llama a su familia y les dice que ha llegado bien. Y eso es lo que crea más ganas de venir aquí a los demás paisanos de ese inmigrante. Pero la solución no es atenderlos durante tres meses y luego por falta de espacio en Canarias meterlos en un avión y dejarlos en la península. No. La solución es estudiar la poderosa razón que motiva a esa persona a abandonar su familia y lanzarse a la aventura en la que puede perder la vida. Y esa razón es el trabajo, es la seguridad de la sanidad para todos, la educación, la comida, en fin, la seguridad de un gobierno democrático y una justicia que vela por los ciudadanos y no los encarcela arbitrariamente.

Por eso el Presidente de Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero lanzó en la ONU su apuesta por "La Alianza de Civilizaciones". Una idea que pretende que se colabore con los ciudadanos y países menos desarrollados, para que no sufran, y que pretende cumplir con los "Objetivos del Milenio", principalmente, acabar con el hambre en el mundo, y esa es la única guerra en la que está dispuesto a embarcarse este Gobierno, en la guerra contra el hambre. Y eso engloba tanto el suministro de energías renovables, como agua potable, como bienestar social. Y así, una vez asegurados los recursos, el trabajo, la seguridad, en los países de origen de los inmigrantes, no tendrán motivo para arriesgarse a empezar una nueva vida desde cero, con todo lo que ello conyeva, por mucho que desde el PP se les vea como un problema. Y es que no podemos olvidar aquella gran frase de Aznar "teníamos un problema y lo hemos solucionado" cuando tras drogar a unos inmigrantes, los metieron en un avión y dejaron de vuelta en su país.

Ahora dicen en el PP que encima cuando se traen a esos inmigrantes desde Canarias, se dejan hasta tres veces más en las Comunidades del PP que en las que gobierna el PSOE. Y es que una vez más lo primero que se hace es hablar, sin darse cuenta que ese protocolo de actuación lo diseñó el PP en el año 2002, siendo el sr. Rajoy entonces Ministro de Interior. Y los inmigrantes se han repartido siguiendo el mismo protocolo, y la cuestión no es ver quien tiene más o menos, pues esto se hizo entonces con el PP teniendo en cuenta el ofrecimiento que las propias CCAA hicieron (evidentemente al Gobierno de Aznar). Pero todo esto no es óbice para que si ahora se hace mal es porque entonces estaba mal, sino que ante tal avalancha, hay que cambiar la estrategia, y la solución viene dada como se viene diciendo, por la repatriación y la inversión económica en los países de origen de los inmigrantes.
Manuel Martínez Pérez
Secr. Gen. JS Abanilla

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