sábado, 15 de septiembre de 2007

Ideologia, sentimiento y voluntad

Artículo recuperado del antiguo blog de JS Abanilla


Hoy cumplo seis años como Secretario General de Juventudes Socialistas de Abanilla. Seis años con sus altos y sus bajos, con sus penas y sus alegrías, con sus buenos y con sus malos momentos. Dentro de unos diez meses me darán la baja por aquello de la edad -física-, y cabe pensar qué se ha hecho con esta agrupación y en qué cosas se han fallado. Yo sé los problemas, y no todos han sido mios, ha faltado participación por parte de los demás, y uno solo no puede hacer mucho si detrás no hay gente que no se mueva, ni tampoco si en el pueblo hay gente válida pero que por miedos o por lo que sea tampoco se decide a figurar en alguna lista por ahí.


Hace seis años que la anterior Secretaria General, Rosana Rodríguez se acercó por Abanilla para refundar la Agrupación. Entonces éramos seis compañeros. Unos se han ido, otros han entrado, y entre unos problemas de unos y la dejadez de otros, hace unos meses nos hemos quedado en cinco. ¿Se puede decir que la gestión ha sido buena?. Comparados con otras agrupaciones como la de Cartagena Norte que en dos años ya son 70, desde luego hemos fracasado, ¿pero quién tiene la culpa?. ¿Es por el miedo al poder fáctico? ¿Miedo a no trabajar en la vida porque el PP controla a los empresarios locales y quién sabe cuan larga es la mano de quien manda? ¿Es culpa de los propios militantes que no se han sabido motivar? ¿O es culpa mía que no he estado allí para hacer reuniones y llevarlos a todos como una vela?. Unos me decían que la culpa no era mía, que es que el pueblo es así, que cada cual va a lo suyo y la gente pasa de todo eso que supuestamente le debería de interesar porque estamos hablando de su bienestar.

Dentro de dos semanas, para el día 29, dado que ha sido imposible hacerlo justo en esta fecha, convocaré una Asamblea General, donde espero que vayan los militantes, y algunos simpatizantes que igual les interese entrar a formar parte de la organización, previa inscripción en la misma obviamente. Será un momento crucial, pues significará la recuperación o fijar la sentencia de una próxima desaparición.


Y todo esto venía a cuento de uno de los mayores problemas que asolan a la juventud, que es la falta de participación juvenil. Y es que hace unos meses ponía aquí un post del blog de Orzáez, sobre "Qué es la militancia", y lo dejaba así, sin decir más al respecto. Pero diversos hechos ocurridos durante este verano hacen que uno reflexione al respecto.


Este verano, tal como se dice en dicha entrada anteriormente mencionada, durante el 23 Congreso de JSE, tanto el ex Presidente del Gobierno Felipe González como el diputado José Andrés Torres Mora, nos estuvieron hablando de lo que es la ideología y de lo que es el sentimiento.



Decían que antes se llevaba más eso de la militancia por la ideología, pero que eso ya hoy en día no terminaba de llenar, con lo cual al margen de la ideología había que tener sentimiento. Y si, es verdad, y se quedaban en eso. Está claro que para militar en un partido hay que tener la ideología que defiende ese partido, y hoy va uno por la calle y se puede encontrar muchas personas que aunque no militen en ningún partido, tienen unas formas de pensar que se pueden parecer más o menos a un partido u otro, desde luego amoldadas aparte de por la familia, también por la prensa que lee y los medios que escucha, y eso luego se refleja en los resultados electorales, porque aunque no militen, sí que piensan y aunque parezcan que la política les importa bien poco y no sepan muy bien lo que quieren, sí que saben lo que no quieren (y yo siempre digo que eso es lo primero: saber lo que no se quiere). Pero realmente, para quien está dentro de un partido... ¿de qué le sirve que en la calle hayan personas muy válidas, incluso puede que mucho más que las que están dentro del partido, que comparten esas formas de pensar tuyas, pero que no quieren colaborar en que se hagan las cosas en su ciudad de una forma cercana a las que ellos quieren?. Pues no sirve de nada, con lo cual, efectivamente se puede tener una ideología cercana a la de un partido, pero si no se está dentro de él, le sirve al mismo de bien poco: Para votar y punto.



Habría que hablar luego del sentimiento. Efectivamente tras la ideología va el sentimiento. Uno puede tener ideología de izquierdas y no estar afiliado a un partido, pero si una persona tiene el sentimiento, muy dificilmente no estará apuntado a ese partido. Lo más probable es que esa persona esté ahí, colaborando, ayudando, intentando que la vida en su pueblo sea un poco como él quiere que sea. Yendo a las asambleas, a las reuniones, estando en las actividades que se realicen como el que más. Igual es en eso en lo que consiste ser "militante de base". Una persona comprometida que aunque no sepa muy bien cómo se hacen las cosas en las altas esferas, sin embargo es una persona que está con sus ideales, con sus principios, con su partido, y que va allá donde le digan para ayudar a los suyos.

Y nos podríamos quedar ahí, y no seguir más, pero no, no se le da mucha importancia pero la tiene, así que por último hay que hablar de la voluntad. La voluntad de querer hacer cosas. La voluntad de moverse, voluntad para que además de estar ahí militando, además, ir y pringar, ir y moverse, y mover a los demás. Saber que aunque uno no nace enseñado, a todo se aprende en la vida, y con ganas, con ilusión, nada es imposible, y todo se puede hacer. Lo que no se puede hacer es quedarse uno en su casa y pensar que con tener el carné ya vale. Y sí, ya vale, pero tampoco está de más darle actividad a una agrupación local, hacer charlas, o hacer actividades, empezando por las cosas pequeñas, plantearse objetivos, y querer hacerlos, querer llegar a ellos. Por eso, si no se tiene voluntad, no se tiene nada, y una agrupación se muere y desaparece. Así que poco a poco, y llamando a unos y a otros, a los hermanos, a los primos, a los vecinos, haciendo grande un partido, así es como cuando llegan los momentos decisivos de las elecciones uno no se encuentra más que con sus militantes, si es que se los encuentra, y con los familiares de los candidatos independientes, si es que le apoyan.

Hay quien puede pensar que dado que es el partido quien se presenta a las elecciones, dado que es ahí donde se cuece todo, que eso de Juventudes no tiene ninguna importancia y no sirve para nada. Yo desde luego no puedo decir eso, porque a mi me ha servido mucho, y me ha ayudado bastante para aterrizar en saber qué es esto de una organización tan importanta como el PSOE, que no es sólo la pequeña sede de tu Agrupación Local, que como nos dijo José Andrés, uno tiene la sensación de pertenecer a una organización que es mucho más grande que todo eso, que aunque no los conoce aún, hay gente como él repartida por toda España, gente así, con sus pequeñas ilusiones por hacer cosas en la vida. Efectivamente donde uno hace más amigos y se lo pasa mejor es en Juventudes, pues en el partido las cosas son de otra manera, y eso igual la gente no lo entiende, porque no le ve la utilidad, pero la tiene, pues si no fuese por Juventudes, si realmente fuese una inutilidad, desde luego no habría tanta gente en el partido que hubiese entrado ya formada de dónde se encuentra, y de qué es una Asamblea, un Comité, un Congreso, de qué son las enmiendas y quiénes son los delegados. Y en Juventudes como escuela de formación que es, se aprende y también se vive.



Y bueno, sobre este asunto de lo que es la participación, de esto ya he hablado en muchas ocasiones en el blog de Juventudes Socialistas de Abanilla, pero nadie comenta nada, porque precisamente no participan, porque a los mayores tampoco les ha parecido bien eso de formar a los jóvenes en lo que es la participación. Y así, ¿cómo puede extrañar que la gente sienta repulsa por la política cuando se cierran las puertas a los jóvenes y no se les deja participar? ¿Cómo se pretende que entren ya de mayores sabiendo? Y lo que es peor, ¿Por qué los mayores, esos que están en el partido no incitan a sus hijos, a sus sobrinos a que entren ahí? Unos valdrán, otros sólo irán a escuchar, pero todos aprenderán haciendo cosas, y mañana.. mañana quien sabe.
http://www.revistafusion.com/2006/junio/aleph153.htm

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