martes, 18 de febrero de 2014

Dinero y conciencia de Triodos Bank

Hacía tiempo que vi un vídeo de youtube el cual me sorprendió bastante, era largo sí, una hora y media casi, pero merecía la pena verlo. En él salía un señor, que se llamaba Joan Antoni Melé, al que no conocía de nada de antes; y salía dando una charla en la Universidad Europea de Madrid. Hablaba del mundo de la banca y de los engaños que nos hace. Hablaba de su pasado trabajando 30 años en un banco tradicional, el cual aunque era algo seguro, no lo realizaba como persona. Y por contra, también comentaba lo mucho que le satisfizo el día en que dejó ese trabajo y se embarcó en un proyecto que igual no era tan estable ni conocido, pero que le daba más satisfacción personal, y a la larga es cierto que eso es lo más importante. El poso que a la larga se le queda a uno en la memoria de todo ese discurso, aparte del nombre del banco, Triodos Bank, es que intenta hacer comprender a los demás lo sencillo que sería si el dinero de la persona que lo tiene, en vez de para estar ahí quieto parado en un banco normal a plazo fijo, para que ese banco lo esté prestando a quien le dé la gana sin informarnos, -posiblemente a empresarios especuladores o en en extranjero produciendo cosas de forma que igual nos repugnan, pero como no lo vemos, no lo sabemos-, lo diferente que sería si en vez de así, estuviera ayudando a gente más cercana a nosotros, y sirviera para que nuestra comunidad saliera adelante, ayudándoles a llevar sus ideas y proyectos a buen puerto. No nos darían el mismo interés, ni tampoco nos darían sartenes o iPads o televisores, como se hace actualmente, pero tendríamos la satisfacción personal de haber ayudado a nuestros vecinos. Por eso igual es por lo que este tipo de banca ética como lo es "Triodos Bank" está creciendo en estos momentos de crisis, donde los bancos de toda la vida no están dando soluciones reales a la gente real de nuestra tierra.

Por aquel entonces, cuando vi ese vídeo, era a principios de 2012, y no existía sucursal en la Región de Murcia del banco que él representaba, y el más cercano estaba en Valencia. Unos meses más tarde, en septiembre de 2012 se inauguró la oficina en Murcia, en la esquina entre la Avenida de la Libertad y la Calle Condestable. En la plaza de detrás del Corte Inglés principal, vamos.

Hoy 18 de febrero, Juan Antonio Melé daba una charla en el Instituto Saavedra Fajardo, donde yo estudié, y me pareció buena idea ir a escucharlo en directo. El título: "DINERO Y CONCIENCIA: ¿A QUIÉN SIRVE MI DINERO?", es homónimo del título de su libro, y esta conferencia trata precisamente de lo que se trata en dicho libro (Plataforma Editorial 15€) (Casadellibro 15€). Ya había estado antes en Murcia, en abril de 2011, (ver vídeos parte 1 y parte 2) y en abril de 2013, pero no me enteré, y esta vez fue de casualidad enterarme, por un email de una amiga. 

Es cierto que no es lo mismo leer un rollo de un artículo que estar escuchando una charla suya en directo, porque en un escrito se pierden bastantes emociones e impresiones, lenguaje no verbal que se llama, y eso en persona sí se ve y se percibe, y eso ayuda a ver cómo es la persona realmente. Y en este caso la impresión es que es una muy buena persona y que está en el mundo real. No obstante, y para que se vea este "lenguaje no verbal" pongo aquí un vídeo en el que trata estos mismos asuntos de esta conferencia.
Entre las preguntas del final, un señor ha preguntado si toda esta labor de ir recorriendo España dando pequeñas charlas, no sería mejor hacerlas a lo grande y que le escuchara más gente. La respuesta, es que ya salió en el programa de Buenafuente y también en el Salvados de Jordi Évole. Que también hay varios vídeos por ahí, como los que acabo de poner, y sí, está claro que entre unos y otros, poco a poco, se puede ir llegando a la gente para hacerse conocer. Esto es una carrera de fondo que va a tardar mucho tiempo en terminar. Así que espero que al igual que otros han hecho escribiendo sobre el libro, yo en la parte que me toca, con este artículo, espero que aunque esto es contar lo que él cuenta por ahí, el fondo es que ayude en algo a transmitir más el mensaje.

A continuación, voy a poner algunas notas e ideas que he sacado en claro de su conferencia.
El dinero es relación humana. El dinero debe servir para ayudar a la gente, no para que trabaje para nosotros. Hay teóricos del mundo de la economía que piensan esto, que no debemos trabajar para el dinero sino que el dinero trabaje para nosotros. Se equivocan. Si pensamos que podemos vivir sin trabajar estando el dinero trabajando para nosotros, lo que ocurre de verdad es que hay mucha gente trabajando muy duramente para que nosotros vivamos bien sin trabajar.

Cuando comenzó el siglo XX se decía que ese iba a ser el siglo de la infancia, pero nadie pensaba que pocos años después iba a dar comienzo la I Guerra Mundial. Esa fue una guerra de trincheras en la que murieron entre 25 y 30 millones de personas, la mayoría chicos jóvenes de 15 o 20 años. Millones de jóvenes que se habían preparado para un mundo mejor y que murieron tristemente. Se dijo que había que tomar medidas para que eso no volviera a ocurrir, medidas en el mundo de la educación y también de lo económico, pero no se tomaron, y unos años después estalló la II Guerra Mundial. Esa era una guerra con tanques y aviones y murieron el doble, unos 60 millones de personas. Hoy nos preguntamos cómo es posible que se dejara a Hitler llegar tan lejos. Es verdad que cuando se quiso, se pudo acabar con aquello, pero a costa de acabar con muchas vidas. Hoy puede que parezca que vivimos muy bien, que no tenemos aparentes guerras, pero es posible que estemos inmersos en la III Guerra Mundial y no lo sabemos, porque no nos damos cuenta. Hoy día mueren de hambre y miseria más gente que en las dos anteriores guerras mundiales.


Vemos la crisis y vemos que muchas empresas cierran por falta de dinero para invertir en ellas. Pensamos que no hay dinero, pero es falso. En el mundo sobra dinero. Vemos en la prensa que 85 ricos poseen el mismo dinero que 3.570 millones de personas, y eso nos hace pensar que esto no va bien y nos hemos equivocado. Pero la pregunta es ¿qué hacemos nosotros ahora mismo para frenar todo este mal que estamos viendo cada día en las noticias?.

Hemos pasado de una dictadura a una especie de democracia donde votamos cada cuatro años y así somos felices. Se dice que hay personas o lobbys que mueven los hilos para fomentar todas estas guerras, porque les interesa, porque fomentando guerras aquí y allá de forma artificial hacen mucho dinero vendiendo armamento a unos países y a sus enemigos. Y ellos se enriquecen con la miseria de los demás. Y eso es malo, pero tenemos que pensar que como todos nosotros, esa gente se morirá algún día, y por eso debemos pensar en lo que ofrecemos a la sociedad. Nuestra fuerza es ilimitada, no cuando nos movemos por miedo, sino cuando actuamos por conciencia en los demás.

Los principios que motivaron la Revolución francesa no se entendieron bien. Su lema era el de "Liberté, égalité et fraternité", pero las personas en las que realmente se basaron estas ideas lo que pretendían era otra cosa. Pretendían Libertad de ideas en lo cultural, igualdad de derechos ante la ley y fraternidad en lo económico. No podemos permitir libertad en lo económico, porque hay empresas que hacen daño a la gente. Los políticos deben estar para vigilar que se cumplan las leyes, pero no meterse en otros asuntos como la educación, en esto deben opinar los profesores y los padres.

I. ANTECEDENTES: EL IDEAL GRIEGO
Queremos ser originales, y no lo conseguimos. Y para ser originales hay que volver el origen. Y el origen es la civilización griega. Los filósofos como Platón, Sócrates, Aristóteles, ya se dedicaron a pensar en esto mismo y establecieron el ideal griego.

- Búsqueda de la verdad: Aspirar a la verdad debe ser el bien supremo. Se dice que la verdad no existe, pero no es que no exista, ni que ésta sea relativa, sino que cada uno ve una parte de la verdad y entre todos podemos construirla. Se ha mentido tanto que ya todo nos da igual. Y así no puede ser.

- La belleza: Esto tiene que ver con la naturaleza, con el equilibrio, con la armonía. Y esto es así hasta que llega el hombre. El arte debe estar integrado en la educación. Todos los padres quieren hijos que sean inteligentes, y quieren que estudien carreras importantes. Pero también se pueden dedicar a otro tipo de carreras que estén relacionadas con el arte. Lo bello está en el arte, en su armonía.

- La bondad: Hoy día la gente tiene muchos problemas de agresividad. ¿Qué estamos haciendo mal?. Hay que educar las emociones. No hay que centrarse tanto en fomentar la inteligencia sino la bondad. Y vemos que no es así, que si alguien es bueno lo mismo decimos de él que es que es tonto. Pero es que los inteligentes no solucionan los problemas del mundo pero los buenos sí. Es fundamental que un niño sepa hacer cosas por los demás, para que sepan actuar en el mundo y a comprometerse por los demás. La sociedad nos dice que no hay que implicarse en los problemas, sino que vaya cada uno a lo suyo. Y no es así, hay que enseñar a los niños que hay gente que tiene muchos más problemas que ellos.

II: CAMBIAR LA ECONOMÍA
Un político no puede crear 6 millones de puestos de trabajo, esto lo hacen los empresarios, por eso hay que darle confianza a los empresarios, pero ellos también tienen que cambiar, pues ser empresario no es sólo ganar dinero y ya está, sino poner conciencia en qué hay que hacer con el dinero.

Hoy día hay tanto paro que hay muchos jóvenes que no están trabajando en lo que han estudiado, por eso hay que cambiar ese concepto y mientras no se tenga otro trabajo, hacer ese trabajo con amor, con espíritu de servicio a los demás. ¿Cuántas cosas hacemos al cabo del día que eso que hacemos les afecta a otras personas? Lo mismo no nos damos cuenta, pero nuestra actitud negativa puede afectar a otras personas. Hay que ser más alegre y optimista y contagiar a otras personas.

¿Qué es lo que hacemos con el dinero?: Comprar, ahorrar, y a veces... hasta lo damos.

COMPRAR
1. ¿Qué compramos?
Cuando compramos algo, tenemos que tener claro qué es lo que estamos comprando. ¿De dónde viene?. En Murcia por ejemplo se cultiva gran número de verduras y hortalizas, y sin embargo es probable que el 99% no se consuma aquí. Aquí compramos productos de fuera. A veces la respuesta es que es más barato comprarlo de fuera antes que consumir lo de la propia tierra. Entonces debemos preguntarnos por qué ocurre esto. Si en el Amazonas talan 800.000 has. de árboles, podemos pensar que son unos salvajes y unos irresponsables, pero no debemos quedarnos en eso, sino ir más allá, ya que si lo hacen es porque otra persona se lo compra. Debemos exigir que sea un producto ecológico y que se planten los mismos árboles que se talan.

Cuando compramos a veces luego estamos vacíos, y eso no se soluciona comprando sino leyendo, estando con los amigos. Hay una obsesión por comprar. Gastamos dinerales en chorradas muy caras, pero no queremos pagar 1€ más por agricultura ecológica. Buscamos excusas pero no ponemos conciencia en lo que compramos.

2. ¿Por qué compramos?
Compramos por gastar, por el hecho de consumir. Hay quien compra y no sabe ya ni en qué gastar. Y luego se queja de que no tiene dinero. Debemos pasar de gastar por consumir algo material a gastar en cultura. Los griegos llamaban σχολή (skholḗ), que pasó al latín como schola y que originalmente se traducía como tranquilidad, tiempo libre. Y de ahí viene nuestro término escuela, que es donde aprenden los niños. Los griegos se dedicaban a pensar y filosofar, pero sólo el 10% se podía dedicar a esto. 


3. ¿A quién se lo compramos? y ¿de dónde viene?
Si compramos por el precio, al final veremos cómo las de aquí ya han cerrado, porque sus productos son más caros, porque tienen que pagar unos sueldos a los trabajadores y entonces compramos en las tiendas baratas, "porque no somos tontos", las cuales muchas de ellas están "deslocalizadas" en China o en el Magreb, y allí los sueldos son mucho más bajos o casi inexistentes. Circula en Internet un vídeo llamado "China blue" (ver vídeo aquí), en la que se ve cómo se hacen los pantalones vaqueros. Y esto es vergonzoso. ¿Qué es más importante? ¿Cuánto vale o cómo se ha hecho?.

Así pues como resumen, habría que tener claras estas ideas:
1. Consumir productos ecológicos.
2. Consumir lo esencial y a ser posible en cultura.
3. Comprar productos de la tierra.

AHORRAR: ¿Cuanto dinero tenemos ahorrado?, ¿por qué ahorramos?. ¿Y dónde?.
1. ¿Cuánto dinero tenemos ahorrado?
Cuando se pregunta esto a la gente, nadie quiere responder. Nadie quiere decir lo que tiene ahorrado. Parece como si fuera algo malo.

2. ¿Por qué ahorramos?
Ahorramos porque tenemos miedo y nos falta confianza en el día de mañana. Pero es que nos morimos de viejos y a veces incluso antes. Si alguien piensa que con dinero vamos a poder solucionar esos problemas que nos podemos encontrar de mayores, no es verdad, porque la vida nos busca otros problemas, y al final nos morimos y heredan los hijos. ¿Hay que ahorrar para que tengan los hijos? Sí, pero sólo lo suficiente para que puedan hacer determinados proyectos que sirvan para hacer algo con amor y sirvan a alguien. Muchas veces este dinero sale igual que entra. Si fuera posible que pudiéramos dar algo de ese dinero a la gente con proyectos, posiblemente esto cambiaría.

3. ¿Dónde ahorramos?
La gente tiene dinero que no necesita y lo lleva a los bancos para que lo guarden, porque existe la idea de que dan seguridad, dan rendimiento y si es necesario lo devuelven. Hoy vemos que esto no siempre es así, porque quiebran por malas gestiones y hay que rescatarlos, dan poco interés y no siempre lo devuelven si se ha invertido mal. Cuando una persona necesita dinero va al director y le pide un préstamo, y entonces nos hacen muchas preguntas. Que quiénes somos, para qué queremos el dinero, que si tenemos avales, etc.. Pero sin embargo cuando vamos nosotros a darle el dinero al banco, no le hacemos esas preguntas. No les decimos que para qué quieren ellos allí nuestro dinero ni qué van a hacer con él. Deberíamos hacer lo mismo nosotros y preguntar para qué quiere el dinero el banco. Tenemos claro que no nos gustan los bancos pero sin embargo seguimos llevándoles el dinero.  

La gente se mueve por los intereses y los regalos que dan. En los años 80 estaban los depósitos al 18% pero es que los préstamos también estaban igual de grandes y los que lo necesitaban para pedir una hipoteca no podían pagarlos.

Nadie piensa en que su dinero sirva para apoyar a empresas locales. No sabemos dónde está nuestro dinero. Queremos tener el máximo rendimiento pero ese beneficio no sabemos si está sirviendo para producir armas, drogas o prostitución. Hay gente que se dedica a especular sobre el precio de los cereales para un año después, y eso mata de hambre a las personas.

Para cambiar la banca tenemos que exigir transparencia a la banca. Y si no, no debemos darles ni un céntimo. Debemos luchar por un mundo mejor. Hay que crear entusiasmo, que también es una palabra griega: ενθουσιασμός (enthousiasmos), que quiere decir llevar a dios (Zeus) dentro (asmus). Hay que hacer un cambio personal y contagiarlo a los demás. En España se ha empezado tarde pero en diez años ya se han abierto 18 oficinas y se han hecho 150.000 clientes. Está claro que no se van a conseguir todos los clientes del mercado, pero otros bancos están cambiando algo su forma de venderse.

Por otra parte habría que decir que los políticos pueden hacer también cambios desde la política, pero por desgracia actualmente los políticos dependen de los bancos. Hoy sabemos que hay bancos que han perdonado deudas a los partidos, por eso necesitamos una nueva ley de financiación de partidos.

No hay comentarios: