miércoles, 2 de abril de 2008

El hundimiento del PSRM

Hace casi un mes que pasaron las elecciones, pero con las fiestas, parece que fue bastante más, sin embargo por lo visto las fiestas no han sido sino un descanso, para tomar ahora más fuerzas en el sentido de hacer algo, y urgentemente con la situación del PSRM, que ciertamente parece bastante preocupante.

El amigo "Peperufo" ya se ha encargado de hacer concienzudos análisis al respecto en su magnífico blog, pero creo que pocos, muy pocos le van a hacer caso. Una pena.
Esta mañana aparecía este artículo en el periódico de "La Verdad", que leyéndolo, -a priori desde la supuesta independencia de su autor-, parece tener algo o bastante de razón en lo que dice. Así que por su interés, y dado que si no, podría pasar desapercibido en la maraña de la red, lo copio aquí debajo.

Sólo ponerle una pega al texto, cuando habla de la primera piedra que puso Aznar (que por cierto robaron a las pocas semanas), supuestamente del Trasvase del Ebro, en Campos del Río, no es exactamente así tal como mucha gente cree, sino que era en un ramal del Trasvase Tajo-Segura, que luego, tendría que conectar con el Trasvase del Ebro. Pero en fin, ya todos sabemos que vino aquí, al destino de ese "agua", y dos semanas antes de las elecciones de 2004, porque si hubiese ido a ponerla donde se suponía que empezaría, junto al Ebro, igual aún habría durado menos la piedra en su sitio, y aquí, tenía mucho más que ganar prometiendo el "aire" que allí llevándose el agua. Y le funcionó el engaño, y así seguimos por aquí ocho años después.

ARTÍCULOS
El hundimiento del PSOE en la Región de Murcia
02.04.08 - EMILIO J. SORIANO

Desde la defenestración del presidente regional Carlos Collado Mena, auspiciada por sus propios compañeros de militancia, el Partido Socialista de la Región de Murcia ha perdido todas las elecciones (municipales, regionales, generales y europeas) y cada vez cuenta con menos apoyos. Así, en las recientes legislativas, el Partido Popular ha obtenido el 61,43% de los sufragios y el PSOE el 32,5%. A mi modo de ver, las razones de esta continuada derrota son varias y tienen su causa en la política desarrollada por el Partido Popular en nuestra Región, en la actuación del Partido Socialista en la política regional y en determinadas decisiones del gobierno de la nación.

Una de las razones de este retroceso ha sido el discurso popular sobre el agua, centrado fundamentalmente en la promesa del trasvase del Ebro; promesa que durante los ocho años del gobierno de Aznar tan sólo se tradujo en la promulgación de la correspondiente ley y la colocación de la primera piedra. Sin duda el eslogan «Agua para todos» ha sido todo un acierto para el PP. Si a ello añadimos que una de las primeras decisiones que tomó el presidente Zapatero fue derogar dicha ley por razones ecológicas, económicas y también políticas (para agradar a Aragón y Cataluña,), y que esta decisión ha sido utilizada con gran habilidad por el Partido Popular en contra del Gobierno de la nación, tenemos la causa más decisiva (pero no la única) que ha propiciado la debacle del partido socialista en las recientes elecciones generales. De poco le ha servido al PSOE la construcción de las desalinizadoras como alternativa nada despreciable (pero quizá insuficiente) para paliar el déficit hídrico de nuestra Región, así como la fuerte inversión económica en infraestructuras, una de las mayores en la historia de nuestra comunidad autónoma a cargo de un gobierno de la nación. Frente a ello, la ansiedad en torno al agua, la publicitada idea de que el trasvase es nuestra única solución, y la presentación del gobierno nacional como enemigo de los intereses murcianos han sido más importantes de cara a los comicios.

Pero la causa de esta y otras derrotas no sólo se deviene de la política del agua; vayamos a la construcción. El discurso del Partido Socialista al respecto ha sido razonable: se ha llevado a cabo un exceso de obra que por fuerza ha derivado en una menor protección del medio ambiente. Sin embargo la defensa de este valor ético ha sido derrotada por la pujanza económica que se deriva de la política del ladrillo: todos los sectores profesionales se benefician del auge de la construcción, que ha supuesto la creación de un elevado número de pequeñas y medianas empresas y una fuerte demanda de mano obra, que ha permitido a muchos trabajadores de condición humilde elevar sus niveles de vida y a otros salir del paro. La oposición, cumpliendo con su deber, ha denunciado algunos casos de corrupción que, mayoritariamente, no han sido tenidos en consideración por el electorado, quizá con el razonamiento de que «si determinada política es beneficiosa para el empleo le doy mi apoyo, aunque algunos desaprensivos se aprovechen de ella ilegalmente». En este punto llama la atención el hecho de que el PP haya crecido en votos en aquellos ayuntamientos donde gobierna teniendo ediles expedientados o imputados por corrupción y, sin embargo, en el de Los Alcázares, donde gobierna el PSOE y el ex-alcalde está imputado, los socialistas ha perdido apoyos. De este dato cada ciudadano podrá sacar su propia conclusión.

Otras razones del imparable ascenso del PP en la Región, a mi modo de ver han sido las siguientes: (1) Un sentimiento regionalista poco acusado en los murcianos, muy inferior al de ser español y que deriva en un fuerte rechazo a las demandas de las nacionalidades históricas que hemos vivido en la legislatura anterior y ante las que el gobierno socialista puede haber aparecido demasiado condescendiente. (2) El enorme poder municipal acumulado por los populares que gobiernan en la mayoría de los ayuntamientos de la Región; el poder municipal influye mucho en el voto de los ciudadanos, sean las elecciones que sean; si se está satisfecho con la gestión del ayuntamiento se tiende a apoyar a este partido en las demás elecciones. (3) La lamentable introducción del tema de la inmigración en la campaña electoral nacional, con propuestas populistas que pueden haber exacerbado sentimientos xenófobos, y alentado miedos en una región donde tenemos un buen número de inmigrantes, muchos de ellos ilegales. (4) La fuerte conexión del PP con el electorado. Cuando un partido conecta con los electores, y es evidente que los populares lo han hecho con Valcárcel al frente, es complicado para la oposición hacer propuestas diferentes que induzcan a los votantes a cambiar el sentido de su voto.

Este es el difícil e inaplazable reto del PSOE en Murcia: recuperar parte del voto perdido partiendo de la autocrítica y enfatizando la acción política en la cercanía al ciudadano con propuestas innovadoras, atrayentes, creíbles y necesarias. Es preciso hacer una oposición constructiva, colaborando en los temas de interés común en los que haya coincidencia y, cuando no, explicando con claridad las propuestas alternativas. Hay que ejercer la crítica necesaria con palabras creíbles, sin convertirla en el centro de la tarea opositora. Hay que estar cerca de la gente, escuchando sus demandas e inquietudes y sabiendo explicar la bondad de las propuestas de izquierda, estando siempre al lado de los que menos tienen. Es necesario renovar los cuadros con personas solventes, dando entrada a la juventud, pues la conexión con ellos puede revitalizar el partido y facilitar la recuperación de un voto ilusionado. Finalmente, es esencial reivindicar con argumentos y tesón la colaboración del Gobierno de la Nación y el Gobierno Regional en la realización de las obras precisas para el desarrollo de nuestra Región, negándose a aceptar el no de Madrid cuando se tenga razón en lo solicitado (ejemplo: la negativa a la petición de soterramiento de las vías del AVE a su paso por la pedanía murciana de Los Dolores). Éste es el reto que tiene el PSOE, reto que muchos murcianos desean y esperan que asuma con acierto para poder crecer y ser una alternativa atractiva para la Región de Murcia y sus municipios y, a su vez, poder aportar más diputados al Parlamento español.

Emilio J. Soriano es director del Colegio Público Antonio Díaz de Los Garres.

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