martes, 18 de noviembre de 2008

Garzón se da carpetazo a sí mismo

Si hace un mes, el pasado 16 de octubre nos congratulábamos porque el juez Baltasar Garzón había decidido investigar el franquismo, su atentado contra la forma democrática del Estado en la II República y por las 114.000 desapariciones presentadas por diversas asociaciones, muy posiblemente por muertes producidas posteriormente en nuestro país, hoy sin embargo la alegría no es tal sino que se ha de tornar en decepción pues el mismo juez Garzón es quien se ha inhibido para juzgar este asunto, con lo que en definitiva, ha decidido darse carpetazo en este asunto de la Guerra Civil a sí mismo. Entre sus razones dice que para que haya un juicio han de haber acusados, y que como él pidió informes para ver si Franco y sus 44 Generales estaban aún vivos o habían muerto (cosa que todos sabíamos ya), al constatar que estaban muertos ha resuelto que no hay caso, y que la responsabilidad de los golpistas queda extinguida, con lo que se inhibe y da traslado de la causa a los juzgados territoriales de las zonas donde se hicieron las denuncias de las desapariciones. Pero aunque los golpistas estén muertos, sin embargo aún queda un tema sin tratar, el de las fosas comunes. Pero aunque Garzón diga que él no puede hacer nada, sin embargo la juez Amaya Olivas destinada en Barcelona opina lo contrario, y dice que "el hecho de que Franco esté muerto no impide aclarar los hechos", pues también se puede trabajar por la vía del "esclarecimiento de unos hechos y el derecho a la verdad y la reparación a las víctimas".


Tras las presuntas presiones recibidas por parte del fiscal como de sus compañeros que posiblemente le iban a declarar incompetente para investigar, y cerrar este asunto a futuras investigaciones, Garzón decidió el "inhibirse" de este asunto y distribuirlo por los juzgados de toda España, lo cual ha creado un gran desconcierto y mientras que a unos les han dejado contentos, a otros, a las víctimas les ha provocado desilusión en el colectivo de familiares de las víctimas, y de hecho una nieta de Juan Negrín (último Presidente de la II República) se ha querellado contra los jueces que votaron el paralizar las investigaciones, pues con todo el "ruido" que se hizo, no se esperaban esta salida por detrás, dejando de lado su primera opinión de que era competente para investigar estos hechos, y ahora poniéndose de parte del fiscal Javier Zaragoza (al cual le han llovido palos de todas partes) que no quería que este tema se moviese. Según el ex Fiscal Jefe Carlos Jiménez Villarejo "derivar la investigación a los juzgados territoriales "es inviable" desde el punto de vista procesal, y el decir que el Ministerio de Justicia se deberá de hacer ahora cargo de las exhumaciones tampoco tiene sentido, porque la Ley de Memoria Histórica dice que "el Estado facilitará", pero no tiene que localizarlas ni abrirlas".

En todo este maremagnum de declaraciones y postulamientos a favor y en contra, el sindicato UGT decidió personarse en la causa pues entiende que el fin perseguido por el juez Garzón es justo. Cándido Méndez añadió que miles de afiliados de UGT fueron asesinados por el franquismo por el simple hecho de ser afiliados del sindicato.


Pero entre los asuntos que ha investigado en este poco tiempo el juez Baltasar Garzón, cabe destacar el asunto de los niños robados por el franquismo a familias de "rojos" para "reeducarlos" y entregarlos a "familias de bien", con los nombres y apellidos cambiados, para que nunca pudieran encontrarse con sus verdaderos padres. La limpieza ideológica que realizó el franquismo para "regenerar la raza", con la inevitable ayuda de la Iglesia, ha provocado hoy que los que entonces eran niños hoy ya muchos hayan muerto sin saber su verdadera historia, y los cuales en estos años habrán formado familias enteras, que hoy desconocerán absolutamente todo lo referente a sus antepasados y a su historia.

A este respecto, el hispanista Ian Gibson, presentó un manifiesto firmado por "intelectuales" como Saramago o Ernesto Sábato, en apoyo de la labor del juez Garzón. Gibson tras la lectura del auto judicial, manifestó que "esto era lo más escalofriante que había leído en años". Y no sólo eso, sino que sentía vergüenza de que el Ejecutivo hubiera contribuido a silenciar a Garzón.

Por todo esto, la verdad es que aunque está bien que Zapatero diga que "el franquismo fue un régimen tan indignante, tan rechazable, tan triste y tan pequeño como era el propio general Franco", sin embargo no se entienden muy bien que luego diga que "es un buen dato que el franquismo caiga en el olvido", pues sabe muy bien que aún hay muchas familias que no saben dónde están sus padres ni sus abuelos.

Por si a alguien le interesa, esto es lo que opinaba el equipo Nizkor hace unos meses sobre la situación de las denuncias de víctimas del franquismo ante la Audiencia Nacional (27/9/08)

Y para colmo, la Presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, sale diciendo que "en las sedes del PP no hay fotos de franquistas ni de Franco, y en las del PSOE sí que hay de los líderes de la República, y que el PSOE tiene un pasado violento". Pero es que lo que igual no le han explicado nunca a esta mujer, es que los líderes de la II República, si lo fueron, fueron democráticamente elegidos, mientras que los fascistas se impusieron por las armas (propiedad de la República por cierto), y además encima no se sabe ni la historia de su partido, pues aunque el PP haya nacido en democracia, si buscamos en su pasado, y vemos de dónde viene y quien lo fundó, vemos que fue fundado por Fraga, el cual que se sepa fue ministro de Información y Turismo con Franco de 1962 a 1969, y posteriormente Vicepresidente del Gobierno y Ministro de Gobernación. Casi nada para no ser franquista.

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