viernes, 26 de agosto de 2011

¿Qué estás haciendo Zapatero?

En dos días Zapatero ha sorprendido a propios y extraños, tomando una serie de decisiones que parecerían más propias de la derecha neoliberal que de la izquierda, lo cual ha provocado el desconcierto y estupor de los militantes y simpatizantes del PSOE que si hasta ahora ya tenían bastante con estar viendo cómo el partido no reaccionaba ante los ataques de la derecha, ahora ya sí que no saben a qué atenerse con estas decisiones tan contrarias a lo que es el espíritu del socialismo y de la defensa de los derechos de los trabajadores.


La reforma de la Constitución o la flexibilización de la normativa para la realización de contratos a tiempo parcial, lejos de ser algo propio en un gobierno de izquierdas más bien parecen adoptadas por uno de derechas. Lo cual da la idea de qué cosas más malas aún nos haría un gobierno liderado por Rajoy.



Ahora el manido recurso de la izquierda a decir en elecciones que hay que no hay que votar a la derecha porque son el coco, ya no tendrá el mismo sentido, pues será un coco no tan diferente al de la supuesta izquierda. En estos casos se suele decir que si tenemos un partido de centro izquierda que hace políticas de derechas y uno de derechas que hace políticas neocon, la gente prefiere al original.



Zapatero se podría haber esperado y no hacer todo esto. Podría haber salido de la Moncloa con la duda en la gente de si realmente lo hizo tan mal o es que tuvo el grave problema de que le coincidió su etapa con la mayor crisis económica del mundo y bastante hizo con capearla como pudo. Pero no, ha tomado una serie de decisiones que pareciera como si le estuviera haciendo los deberes a la derecha antes de que ganaran las elecciones. Estas decisiones no se han explicado convenientemente y no pretenden convencer a nadie más que a los mercados económicos y a la derecha. Y los dirigentes de izquierdas, se quedan perplejos viendo este cambio de rumbo en toda la programática del gobierno sin saber qué explicaciones dar para salir y no hacer mucho el ridículo ante sus electores.


Ahora la herencia que le deja Zapatero a Rubalcaba no es nada fácil de torear, pues no sólo tiene que recuperar toda la confianza que la ciudadanía ha perdido en el PSOE por culpa de la crisis y de no explicar las medidas para capearla, sino que además tiene que ver cómo va a hacer para explicar este sinsentido final de ciclo que no tiene nada de izquierdista.


Rubalcaba se había intentado acercar al movimiento 15M para recoger en su programa algunas de sus propuestas. ¿Pero con qué cara puede ir ahora a pedirles el voto a los descontentos con el sistema? Es incongruente que un candidato del PSOE que viene de salir del Gobierno de Zapatero y se supone que debería seguir con sus mismas ideas vaya a cambiarlas no ligeramente que sería lo normal, sino ahora tan drásticamente como las ha puesto el propio Zapatero. No parece lógico pues no le creerá nadie. Muchos de esos descontentos indignados con el Sistema podrían ayudar pues posiblemente quieran menos a un gobierno del PP que a uno del PSOE. ¿Pero cómo se les va a poder convencer con este panorama?. La tarea parece muy dura y prácticamente indefendible y la consecuencia es que por estar a disgusto con estas últimas decisiones del PSOE se provoque que gane el PP sin merecerlo y además por goleada. De hecho tras lo que parecía una ligera recuperación de la confianza en el PSOE, ya están saliendo las primeras encuestas que dan tan sólo unos 117 o 119 a Rubalcaba, cifra más baja que los 125 de Almunia en el año 2000 y por tanto la peor de la historia del partido.


Puede que sea casualidad o no, pero la desbandada parece algo notoria pues ya varios de los más conocidos políticos han dicho o avisado que no tienen intención de repetir en el escaño. Entre ellos Elena Salgado, José Bono, Alfonso Guerra Manuel Chaves.

Ante el ocaso del gobierno de Zapatero, hasta el académico Pérez Reverte le ha dedicado una columna en tono reiterativo de lo mal que lo ha hecho en estos años, y parece claro que se ha quedado a gusto después de escribirla. Viendo el panorama económico y cultural, creo que IU va a crecer en votos en las próximas elecciones de noviembre.


Tras estas elecciones el PSOE tendrá que mirar para adentro y ver qué es lo que se ha hecho mal para merecer estos resultados tan malos, que no serán recientes sino que vienen ya avisándose sin que nadie quiera verlos. Es lo que ha tenido que hacer el SPD alemán y el Partido Socialista francés después de gobernar varios años y ahora también tendrá que hacerlo el PSOE. Y no es tan difícil ver las razones. En su día se hizo campaña centrándose en la imagen de Zapatero por encima de la del partido. En las últimas elecciones ya la imagen Zapatero no vendía y había que centrarse en el los logros del partido en el gobierno. En estas últimas municipales ya no vendía ni Zapatero ni el partido y ni el logotipo se ponía ya en algunos municipios. Eso es lo que tendrá que estudiarse y el por qué se ha tenido que llegar a esto.

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