jueves, 24 de noviembre de 2011

La injusticia del Sistema D'Hondt en las Generales del 2011

El PP ha ganado las elecciones, es cierto, pero no las ha ganado porque haya ganado más votos que en las anteriores, pues de 10.277.809 de 2008 a los 10.828.585 de estas elecciones no hay más allá de medio millón de votos, sino porque el PSOE ha bajado de los 11.288.698 (43,87) a los muy humillantes 6.972.533.

Y esos 4,3 millones de votos que ha perdido el
PSOE, realmente no es hayan votado en masa a otro partido, pues salvo ese medio millón de votos de diferencia del PP, del resto, IU sólo ha subido 710.000 votos, UPyD unos 800.000 y CIU unos 130.000.

Para entendernos, que pese a que se haya querido "vender" como un gran éxito la victoria del PP, así como la gran mayoría absoluta conseguida (un poder incluso mayor al que tuvo Felipe González con sus mayorías absolutas: veremos a ver en qué degenera esto), sin duda no lo ha sido tanto, pues ha venido influenciado por la masiva pérdida de votos del PSOE. Es más, si nos ponemos a comparar, en estas elecciones Rajoy incluso obtuvo 458.642 votos menos que Zapatero en 2008.

¿Más datos? La injusticia del sistema electoral hace que vaya a gobernar el PP, el cual tan sólo ha obtenido el apoyo de 3 de cada 10 españoles con derecho a voto. Exactamente el 30,1%. ¿Tiene sentido que la voluntad de un tercio de la población dirija a los otros dos tercios?. Es la mayoría de los que votaron, sí, pero ¿tiene esto sentido?.

Y si nos ponemos a mirar por Comunidades Autónomas, el PP tan sólo obtuvo el 12% en el País Vasco, el 13% en Cataluña. El 34% en Melilla, y por ese porcentaje se llevaron el único diputado que corresponde a la ciudad. En Madrid consiguieron el 63%, es decir, el resto no votaron al PP. Y si miramos Valencia, tan sólo sacaron el 39% de los votos.

Teniendo estos datos en cuenta, es lícito pensar que hay algo que no está bien. Y es entonces cuando es interesante ver los devastadores efectos del injusto Sistema D'Hondt, empleado en más de media Europa y en otros países del mundo como sistema para decidir los escaños tras unas elecciones y que en la práctica, por aquello de procurar una mejor gobernabilidad a quien gane y no tener que depender de partidos nacionalistas, lo único que consigue es beneficiar en el reparto de escaños a los partidos mayoritarios y perjudicar a los pequeños. Se habla mucho de cambiar la Ley Electoral, de hecho Rubalcaba lo llevaba en su programa, pero se habla mucho cuando se está en la oposición y cuando se llega al poder se olvidan de lo dicho. Si Zapatero hubiera modificado la Ley electoral cuando pudo, posiblemente Rajoy no tendría ahora mismo mayoría absoluta. 

Así ha quedado repartido el Congreso tras las Elecciones Generales de 2011
Una posible manera de calcular lo que realmente sería lo "justo" sería esta: Dividir los votos realmente emitidos (24.590.557) entre los 350 escaños, y a lo que diera, dividirlo por la mitad (35.129,37) que sería el límite para poder ser tenido en cuenta. A continuación, al total de votos le quitamos los blancos (333.095) y los nulos (317.886) y lo que nos da (23.742.564) lo dividimos entre los 350. El resultado (67.836) sería el número que tendríamos que tener en cuenta para dividir el número real de votos de cada partido, a nivel nacional entre ese número, el cual daría el número de escaños que en proporción sí que deberían ser los "justos" conforme a los votos recibidos. En esta gráfica están los escaños obtenidos según este sistema, y los que realmente deberían ser si el reparto fuera verdaderamente proporcional al número de votos conseguidos.

Que la Ley D'Hondt beneficia a las mayorías es algo que se dice mucho, pero aquí se va a ver muy claro. Si nos ponemos a mirar el gráfico anterior, el PP que ha conseguido 186 diputados, debería de tener realmente 160. El PSOE que ha tenido 110, aún habría bajado más hasta los 103. Si seguimos, a CIU con 16 le correspondería uno menos, 15. A Amaiur con 7 deberían ser 5, y EAJ-PNV con 5, Coalición Canaria con 2 y FAC (Foro Asturias) con 1.

Sin embargo nos encontramos con la injusticia que soportan los partidos nacionales que no reciben tantos votos como el PP y el PSOE, como lo son IU y UPyD. En estos casos, IU ha subido de los 2 que tenía a los 11 que tendrá en esta legislatura, pero es que realmente en cantidad de votos merecería tener 25 diputados. También a UPyD le pasaría lo mismo. De los 5 que ha tenido en estas elecciones (y ya es todo un logro) debería de haber tenido 17 conforme al número de votos. Esquerra también debería haber subido de 3 a 4, y el BNG de 2 a 3.

Entre los partidos que no han entrado al Congreso y que en principio según este sistema proporcional sí que deberían haber entrado, estarían el nuevo partido EQUO nada más y nada menos que con 3 diputados, así como PACMA (Partido Animalista contra el Maltrato animal), EB (Escaños en blanco), PA (Partido Andalucista), PxC (Plataforma per Catalunya) y PRC (Partido Regionalista de Cantabria) con 1 solo diputado. Estos últimos, dado que sólo serían uno, lo normal es que fueran el de la provincia con más votos. En estos casos, PACMA, EB y PcC serían el cabeza de lista de Barcelona, PA el de Sevilla y el de PRC sería el de Cantabria. En el caso de EQUO, deberían ser los de las tres provincias con más votos: Madrid, Sevilla y Vizcaya, aunque en las dos últimas no hubieran obtenido más que 11.275 y 7.356 votos respectivamente, sí serían representantes del resto de ciudades con menos y que habrían hecho un total a nivel nacional merecedor de esos tres hipotéticos escaños.

Sin embargo, el partido GBAI (Geroa Bai, de Navarra) que ha entrado en esta ocasión por primera vez en el Congreso con 42.411 votos (el 0,63% en la división de los votos a nivel nacional entre la media de votos) dado que es el partido que menos porcentaje tiene, vendría a ser el del escaño 351 y por tanto se quedaría fuera.
Este reparto sería algo más "justo" y más real conforme a los votos recibidos por los partidos
Como se ve, aquí el PP tendría que haber necesitado la ayuda de algún otro partido, como UPyD por ejemplo, para conseguir la mayoría absoluta y asegurarse que le salieran adelante sus leyes.

Obviamente este reparto está calculado conforme a las cifras totales a nivel nacional. Para un reparto distribuido por provincias habría que ver posteriormente los resultados en cada una teniendo en cuenta que habría que ir calculando el valor de cada escaño conforme al número de votos que saliera tras la división del total de votos computables, entre los obtenidos en el total. Por ejemplo, para el PP serían 10.830.693 entre los 160, que daría un valor de 67.691,83 votos a cada escaño. Este resultado es más o menos semejante al que le daría a cada partido. Actualmente por ejemplo al PP le ha salido de media a 58.230 votos el diputado y al PSOE a 63.399, mientras que IU ha necesitado 152.801 votos y UPyD 228.048 votos dado que se presentaba en todo el territorio nacional. Por no hablar de EQUO que teniendo 215.776 no ha conseguido ninguno. ¿Es esto justo?

Más información en Noticias la Información. (Las injusticias de la ley electoral)

Petición pública: Nota, es necesario dar el DNI: http://www.peticionpublica.es/PeticaoVer.aspx?pi=OPSSE


Si estás de acuerdo con el fraude que supone el sistema electoral y quieres ayudar pero no quieres dar tu DNI como en el enlace anterior, firma la petición de abajo.

3 comentarios:

José Ramón Fernández de la Cigoña Fraga dijo...

El que tiene la sastreria se hace los trajes a medida. Muy buena la cita de Rosseu.

Gracias por tu voto, cuando vote esta categoria tendre en cuenta el tuyo.

Un saludo

Victor Lamela - corunaonline.es dijo...

acabamos de votar tu blog, participamos en la categoría "mi ciudad" puedes darnos un voto? http://lablogoteca.20minutos.es/coruna-online-25446/

David Pose dijo...

todo sea por la gobernabilidad... >.< lo único cierto es que este sistema le beneficia a los partidos nacionalistas y a nuestra querida dupla PP PSOE, y para que se les termine el cotarro...