martes, 22 de mayo de 2012

En defensa de la escuela pública para todos

El hecho de que en estos tiempos se perciba la defensa de lo público como algo ridículo por el hecho de que como es algo de todos, realmente no es de nadie, no puede hacernos sino preguntarnos qué es lo que está pasando realmente en este país.


Los ataques realizados por el gobierno del PP de Rajoy a nivel nacional así como por sus distintos Presidentes de CCAA en sus respectivos territorios, no es sino el querer denigrar y ridiculizar todo lo bueno que tiene la garantía de la educación pública y gratuita para los jóvenes, que además es obligatoria hasta los 16 años. El objetivo final no reconocido es que el conjunto de la sociedad algún día perciba la educación pública como aquella donde los profesores no tienen calidad, donde no hay medios y donde además van los peores alumnos de cada sitio. Así, el verdadero objetivo una vez conseguido lo anterior, es beneficiar y propiciar el aumento de la educación privada, donde quien quiera educación "de calidad" vaya a la privada, donde hay que pagar por ella.


En Sanidad ya se están dando estos casos, reduciendo presupuesto y plantilla, lo que provoca el aumento de las fechas en las listas de espera, y el tránsito de pacientes de la educación pública a la privada. Así, el aumento de la deuda en la Sanidad pública, no hace sino el querer poner de manifiesto que no es rentable este sistema y que hay que privatizarlo. ¿Y cuál es la empresa que está detrás de estas privatizaciones? CAPIO Sanidad.


Los recortes presupuestarios amenazan con empobrecer la calidad educativa y atentan contra la igualdad de oportunidades. Y no sólo eso, limitan la libertad de cátedra y afectan a las condiciones laborales del personal docente -y no docente-. En consecuencia, a la larga afecta a toda una generación de niños y niñas a padecer un menor nivel formativo pues el aumento del número de estudiantes por aula reduce el tiempo de atención que el profesor puede dedicar a cada alumno. Esto con el tiempo perjudica también la calidad de la educación superior, ya de por sí deteriorada, y el campo de la investigación. Por tanto, la realización del día de huelga el 22 de mayo en todos los niveles del sector de la EDUCACIÓN PÚBLICA, no es un asunto para tomarse a broma, sino que habría que tomárselo todo el mundo muy en serio, pues nos estamos jugando el retroceso de 40 años en la educación en nuestro país.


Esta huelga del sector de la Educación, la primera unitaria de la historia de la democracia, ha sido apoyada por la totalidad de los Sindicatos de la Educación Pública (FETE-UGT, FE-CCOO, ANPE, CSIF y STES)


El PP tiene que ahorrar y recortar por todas partes, y sin duda la Sanidad y la Educación se llevan una buena parte del pastel de los presupuestos. Este año 2012 el gobierno de Rajoy ha recortado en un 21% los presupuestos de Educación, y no sólo eso, además ha realizado un Decreto Gubernamental para ser aplicado en las CCAA para que ahorren hasta 3.000 M€ ( en Sanidad hasta 7.000 M€).

Pero el problema es que desde siempre se ha entendido que este dinero que se destina a la Educación, no es un gasto, sino que es una inversión, pues es un dinero que sirve para dar formación a los jóvenes, para universalizar y democratizar el derecho a la educación de los ciudadanos, y para garantizarles una determinada formación cultural y que podrán tener acceso un día a un trabajo en ciertas condiciones de igualdad con respecto a otros vecinos. Si suprimimos la inversión en educación, cercenamos este futuro, y eso nos afecta a todos, pues quien no es padre, ni tío, puede que tenga una empresa y necesite contratar un día a alguien.

Aunque desde el PP se niega y se quiere maquillar, las consecuencias de estos recortes presupuestarios ya han sido calculadas y dan como resultado entre 3.000 y 4.000 despidos. En concreto de los anteriores, en Educación corresponderían unos 2.323 profesores interinos que se quedarían sin trabajar. 1.456 de ellos por el Plan de Reequilibro regional y 867 por la aplicación de los ajustes del Ejecutivo central.

Al aumentar la ratio de alumnos por aula, el PP pretende ahorrar en gasto en profesores, esto puede parecer bonito, pero sin duda repercute en que al haber más alumnos, hay menos tiempo para cada uno de ellos. Y es más, hay más ruido. Si hace 30 o 40 años cuando ya existían este tipo de ratios de 30 alumnos por aula en Primaria las condiciones eran unas, las condiciones hoy son otras, pues sin duda los alumnos no son los mismos, ni la educación recibida en sus casas es tampoco la misma. Hoy ya no hay trato de respeto ni se fomenta desde las familias. Así, si antes igual se podía hacer algo, hoy esto puede resultar harto complejo. Por mucho que los partidos políticos se empeñan en hacer algo parecido a un Estatuto del Docente así como a reconocer la figura del profesor como autoridad, esto no sirve de nada si no hay medidas reales coercitivas para los alumnos disruptivos. Y los alumnos pueden ser pequeños pero no son tontos. Saben perfectamente que hoy día es muy difícil repetir curso y se toman la educación muy a la ligera.
Pero esto no es todo, pues entre las medidas incluidas en ese tijeretazo figuran la subida de las tasas universitarias, el aumento del número de alumnos por aula o la no cobertura de las bajas de profesores inferiores a diez días.

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