martes, 3 de junio de 2014

De Juan Carlos a Felipe de Borbón

Desde que el rey Juan Carlos I anunciara que iba a abdicar de la Corona, muchos son los reportajes en la prensa que se han publicado así como los artículos de opinión que se han escrito sobre los muchos años en que ha prestado su servicio al Estado. Es lógico, claro está que así fuera, desde el muy monárquico diario ABC al diario el Mundo o el País. También los ha habido críticos, como el chileno Salfate, que ha dicho que esto había sido por presiones del club Bildelberg. También dentro de los partidos políticos se ha tenido opinión al respecto, desde la emoción por estar viviendo este momento de cambio que no se ve fácilmente, hasta el entrar a debatir si esto va a ser una simple sustitución de Jefe de Estado o si los ciudadanos tienen algo que decir al respecto.

Lo cierto es que este debate siempre ha existido, y no sólo en España. Incluso el emperador Octavio Agusto tuvo este debate en Alejandría con Cayo Cilnio Mecenas y Marco Vipsanio Agripa después de acabar con Marco Antonio y Cleopatra en el año 30 de nuestra era. Mecenas era partidario de la monarquía, aunque había sido abolida en el 509 aC cuando el último rey Tarquino el Soberbio fue expulsado de Roma, y Agripa era partidario de la República, que había funcionado bien mientras Roma era un Estado pequeño, pero esto ya no era así, pues los senadores eran corruptos y saqueaban las arcas de las provincias sin escrúpulo alguno. La decisión de Octavio Agusto fue la de mezclar lo mejor de las dos opciones y dar lugar al "Imperio Republicano", donde un solo hombre, cuyo cargo no era hereditario, sería el Emperador y tendría la supremacía, por lo que así se respetaba la tradición republicana.

Dentro del PSOE hay bastante miedo con este asunto de votar a favor en la Coronación de Felipe de Borbón y Grecia como rey, porque piensan que la gente se les va a echar encima con la historia del famoso pacto de bipartidismo PPSOE y que el PSOE no va a pedir que por ejemplo se incluya un punto en el que se pregunte a la ciudadanía en forma de referéndum si se quiere monarquía o república. Todos estaremos de acuerdo en que tanto el PSOE como la ciudadanía aceptaron a Juan Carlos por aquello del momento y por no volver a las armas. El tema es que muchos piensan que ahora ya no se dan tanto esas circunstancias y mucha gente quiere bien república directamente, o al menos que se les dé a elegir a ver qué sale de las urnas.

Y el problema creo que viene porque en el PSOE nunca se ha terminado de aclarar qué modelo de país hemos querido y sobre todo, cómo se declara el partido. Si bien las Juventudes Socialistas lo tienen bien claro y se declararan manifiestamente republicanas, en el PSOE esto no es así, y siempre ha habido una opinión particular de cada cual y luego una responsabilidad como personas al cargo de una institución. Por ejemplo, es interesante ver el debate mantenido al respecto entre José Luis Rodríguez Zapatero y Alberto Garzón, diputado de IU.

También se dice que Juan Carlos llegó casi sin dinero a España y en todo este tiempo, según la prensa norteamericana ha conseguido acumular cerca de 2.300 millones de dólares (unos 2.000 millones de euros). Casualmente esta noticia también la han publicado en el Plural, pero se les ha "caído" la web temporalmente. ¿será por publicar eso? Quién sabe. Lo cierto es que si bien la persona del rey hasta ahora era inviolable y no era responsable de lo que firmaba, después de dejar el cargo también seguirá manteniendo dicho estatus de inviolabilidad. Según Julio Anguita, al rey le prometieron continuar siendo inimputable. ¿Todos los españoles somos iguales ante la ley como dice el artículo 14 de la Constitución? No, no todos, España es el país con más aforados del mundo.

La cuestión ahora es que en este caso, se entiende que la Constitución está por encima de ellos mismos y que en este momento los diputados se deben al sentido de Estado de sus partido y no a su criterio particular, porque esto es algo muy serio, así que algunos diputados es posible que tendrán que pasar por el aro y aprobarlo. (Nota: Actualización: Efectivamente así será, Soraya Rodríguez dice que no habrá libertad de voto) El problema es qué pasará después. Si el PSOE ya ha perdido muchos votos en los últimos años a causa de la desafección política y de lo mal que se explicó la crisis en la época de Zapatero, si a eso le unimos el cabreo de muchos ciudadanos y el auge de partidos como Podemos así como IU que le están adelantando por la izquierda, tendremos a un PSOE que lejos de poder competir en igualdad de condiciones con el PP, pasará a ser un partido residual más. ¿Es esto lo que quieren los líderes del partido?. Hoy día es complicado saber explicar esto sin que le piten a uno, sin duda.

A lo largo de los años se ha mantenido callado este debate, porque nunca tocaba, pero ahora ha llegado el momento de opinar y mojarse claramente si se está por la Monarquía o por la República. Y tras la inicial petición del primer candidato a la Secretaría General del PSOE, José Antonio Pérez-Tapias, para que se hiciera un referéndum (el resto de pre-candidatos por ahora calla al respecto), en Baleares también se pide que se haga dicho referéndum.

En este sentido es interesante saber lo que ha dicho recientemente Felipe González, "el PSOE era republicano cuando la monarquía no respetaba la democracia" (la monarquía de Alfonso XIII, supongo que se refiere), y como su nieto Juan Carlos, aunque juró los principios fundamentales de Franco, fue porque había que hacerlo, pero luego fue quien promovió los cambios y sí respetó y quiso la democracia, por lo que el PSOE aceptó a Juan Carlos, y se supone que su hijo Felipe también la va a respetar, por lo que el partido no debe de poner trabas. A nadie se le puede escapar que estas declaraciones habrán sorprendido a propios y a extraños y que de confirmarse, podrían provocar un nuevo aluvión de bajas en el partido.

Sin embargo el PSOE que en 1978 estaba confeccionando la Constitución no votó a favor de la monarquía como en este caso, sino que se abstuvo. Fue Luis Gómez Llorente, fundador por cierto de la corriente de Izquierda Socialista, quien quiso hacer un voto particular por parte del Grupo Socialista en el debate sobre la forma del modelo de Estado. Y en esos momentos dijo lo siguiente: “ni creemos en el origen divino del Poder, ni compartimos la aceptación de carisma alguno que privilegie a este o a aquel ciudadano simplemente por razones de linaje. El principio dinástico por sí solo no hace acreedor para nosotros de poder a nadie sobre los demás ciudadanos”. Y recordó a continuación cómo la monarquía que en aquellos momentos ocupaba la jefatura del Estado lo hacía por deseo de Franco, “dictador extinto que, secuestrando por la fuerza la voluntad del pueblo, y suplantando ilegítimamente su soberanía, pretendió perpetuar sus decisiones más allá de su poderío personal despótico”. Para Gómez Llorente estaba clara la preferencia republicana que debía de tener el PSOE, pero también deja claro que el socialismo no es incompatible con la Monarquía cuando ésta cumple escrupulosamente el respeto a la soberanía popular.
Los que se denominan republicanos, lo que piden es al menos poder votar qué se quiere, y de hecho así lo piden en la web de Avaaz, que el pueblo hable. Y hasta la misma tía de la futura reina Letizia Ortiz lo pide. Así, Pablo Iglesias, eurodiputado y portavoz de Podemos opina que "no somos súbditos, somos ciudadanos". La cuestión es cómo organizar eso legalmente. Hay muchos españoles que argumentan que cuando se votó la Constitución en 1978 ellos eran menores de edad y no pudieron hacerlo, y que ahora hay unos 24 millones de españoles de los 46 que somos (la mitad), que no han votado dicha Constitución y por eso piden poder volver a votarla. Como argumento es sostenible, pero se olvidan que por ejemplo la Constitución de los EEUU no la han votado nadie de los actuales norteamericanos desde que se creó y firmó en 1776. Y ahí está y no se mueve. La actual Constitución se hizo entre los representantes de los partidos políticos de aquél entonces (salvo el PCE que aún no estaba legalizado) y se hizo para que durara no sólo un reinado de 36 años sino muchos más, evitando tocar ciertos temas, cierto es, y acordando una serie de mínimos que todos fuéramos capaces de aceptar sin mayores problemas. Por eso, el abrir ahora mismo un proceso constituyente en estos momentos en que no ha accedido Felipe de Borbón al trono, si bien es el momento adecuado, no me parece lo más correcto, puesto que no es lo legal. Tampoco es que esté establecido el proceso de abdicación recogido en la Constitución, porque dicha ley no ha habido tiempo de aprobarla en 36 años, pero es lo que se prevé y por eso ahora corre la prisa por aprobarla y hacerlo legalmente.

Lo normal es que los políticos pasen olímpicamente de las manifestaciones ciudadanas y quieran cumplir el expediente protocolario, pero, ¿y si cuando Felipe VI ya sea rey, decide convocar dicho referéndum para legitimar con la voluntad del pueblo su reinado y acallar las críticas?.  Yo no dudo que si se diera el muy hipotético caso de que se hiciera dicho referéndum se podría presentar a las elecciones el ciudadano Felipe de Borbón y puede que hasta las ganase, pues es bien posible que sea muy cierto eso de que está más preparado que ninguno de los posibles candidatos que pudieran presentarse, y posiblemente ganaría de calle, porque se supone que no va a cometer los mismos errores que su padre ha cometido en los últimos años, pero no creo que él mismo se rebajara a perder el "poder" de estar mientras él quiera en el trono y tener que andar haciendo mítines para que le votaran para simplemente pasearse por España, algunos países y de vez en cuando firmar unos papeles que le pusieran sobre la mesa. El genial dibujante Mariscal, autor del famoso Cobi de las Olimpiadas de Barcelona'92, ha diseñado este cartel por si se diera el caso, se quisiera presentar a dichas elecciones.

Definirse uno como una cosa u otra, es complicado, pues razones hay para una cosa y la otra y desde luego es cuestión de gusto, criterio o forma de entender la vida y la historia de este país.



- A favor de la Monarquía: Representan la continuidad y tradición de un linaje histórico que viene desde los Reyes Católicos y más allá. Es interesante saber que dicha familia real se perpetúa y tiene descendientes. Dan estabilidad al país sabiendo que hay algo seguro a lo que aferrarse.

- En contra de la Monarquía: A ver ¿por qué hay que estar aguantando nosotros como ciudadanos, el que haya una familia que tenga en exclusiva el poder ser Jefes de Estado y vivir a tutiplén a costa de todos los españoles?. Y encima si se equivocan y cometen algún delito, su persona es inviolable y no es responsable de lo que hace, por lo que no se le puede acusar, y moralmente, de nada más que de matar al pacífico oso pardo emborrachado Mitrofán o elefantes en Botswana, porque su vida marital es cosa suya y no nos importa a nadie, y con pedir perdón, ya está todo perdonado.

- A favor de la República: Es la oportunidad que tiene cualquier ciudadano español, que por el hecho de serlo, puede presentarse a unas elecciones a través de un partido, y ser elegido para ostentar dicho cargo. Y si nos cansamos de esa persona, en las siguientes se le cambia y ya está, como en Francia.
- En contra de la República: Es un poco difícil tener que aprenderse tantos nombres de personas como lo pudieron ser en su tiempo Alcalá-Zamora, Azaña, Prim o Negrín... por lo demás, pocas pegas se pueden poner, al margen de tener que hacer otras votaciones más cada 4 o 5 años, según se estableciera.

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